miércoles, 6 de noviembre de 2013

Desafío 30 - Día 6

Saludos mundo silencioso,

Hoy toca otra de batallas toleras en el desafío de 30 días,

¿Cual ha sido tu mejor crítico?

Pues ha habido varios, desde matar un hombre rinoceronte vampiro de un solo golpe en Runequest, a asaltar la guarida de Tzimice en Vampiro y pasar en un solo turno por encima de un goles de carne, pero quizá el que mejor recuerdo y con el que más nos hemos reído fue este que ahora os cuento.

Nuestro grupo viajaba con miedo por las insondables profundidades de Moría huyendo desesperados de dos Trolls de piedra y sus acompañantes Orcos cuando llegando al 12 nivel de la mina comienzan a resonar unos tambores, ahora todos sabemos gracias a la película que significan pero poneros en situación, y los Orcos empiezan a huir junto a los Trolls y comienza a refulgir un resplandor escaleras abajo.



Pobre Màster parece mentira que nos conociese tan bien.

Diálogo entre jugadores:

Jugador 1- jo tío, ¿qué hacemos?
Jugador 2- Ufff, debe ser chunga esto si huyen los Trolls 
Màster - Por el hueco podéis ver como el resplandor ha aumentado mientras os pensáis que hacéis y distinguís la forma de un Balrog
Jugador 3 (YO) - ¡Ostis! Eso son miles de XP por el nivel guarro que tenemos y el tesoro que tenga debe ser brutal

( En este punto la sonrisa del director se amplía enormemente en su cara ante la perspectiva de acabar con las 3 pulgas que éramos)



Jugador 1 - Pues a por el
Jugador 2 me place demosle
Yo - Disparo la ballesta con el virote contra monstruos que me diste antes y que ya estaba cargada tal y como te avisé cuando comenzó la persecución. 

Ruedan los dados, 99, 100, 98, 100, 76
Yo - ufff, esto debe ser la leche
Màster- si es mucho tira el primer crítico, con cara ya de saber que el bichejo va a morir irremisiblemente.
Dados- 100
Yo - empieza a darme niveles que no hay bichejo ya frotándome las manos ante el inminente atracón de puntos de experiencia..

Tristemente mi personaje murió dos sesiones después despeñado por un barranco de 10 metros saqueado por sus mismos compañeros que bajaron a por sus pertenencias.

Nos vemos.